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Ñoquis de Trigo Sarraceno por Accidente (Bruce Dickinson-Accident of Birth)

Hay accidentes que de repente,  no sabes cómo ni porqué pero, después del mal trago inicial, se convierten como por arte de magia en una bendita casualidad. La experiencia es tan satisfactoria y sorprendente que cuando te has dado cuenta de este gran acontecimiento das gracias a la vida, a los astros y a las energías que han movido en ese momento las moléculas de tu entorno para que tu desastre se convierta en un acontecimiento glorioso e histórico que va a cambiar el resto de tus días. Este es el caso de la siguiente receta, unos ñoquis que han nacido de mi sorpresa y de la mismísima casualidad, pero que gracias a los astros a partir de ahora se van a convertir sin duda alguna en uno de mis platos favoritos:

 

INGREDIENTES:

-Un vaso de harina de trigo sarraceno

-Un tomate

-Un vaso y un pelín más de agua filtrada o de calidad

-Una cucharada de cúrcuma o la especia que más te guste

-Una pizca de sal

 

PREPARACIÓN:

Como te comento, esta receta ha nacido de la casualidad y ahora mismo, aún con mis manos limpias y oliendo a cúrcuma (no he podido aguantar la emoción y lanzarme al ordenador a explicarte esta experiencia tan reveladora que he vivido), te escribo el resumen de los hechos…  Resulta que iba a preparar unos crepes de trigo sarraceno, pero quería experimentar. En primer lugar mezclé algo más de un vaso de agua y el vaso de harina de trigo sarraceno en mi batidora OptimumG2.1. Mientras batía tiré el tomate dentro para que se mezclara todo bien y obtener una mezcla homogénea. Una vez todo batido vertí la mezcla en una crepera un poquito caliente y ahí empezó el desastre. Lógicamente la parte de abajo se iba haciendo pero la de encima seguía muy líquida, así que decidí empezar a remover por debajo. Obviamente no había manera de girarlo y , cuando finalmente se rompió todo, lo descuajaringué y, como por instinto y sin un sentido inicial, empecé a mezclar toda la masa espongiforme que se iba formando encima de la crepera. La imagen ,supongo, era un tanto dantesca: llevaba toda la mañana en pijama y bata (soy bastante friolero) trabajando en el ordenador y  estaba con los pelos “arremolinaos”, la barba de una semana y la parsimonia de los domingos dándole vueltas a una masa que no sabía dónde ni cómo iba a terminar.  La cuestión es que cuando ya tuve una masa muy compacta ,sin saber tampoco el porqué, la saqué y al probar un trocito dije -” aiix “!qué lástima!  está rica… pero esto es impresentable!-  A la segunda pizca que probé, me di cuenta de que era como una goma y mi cabeza despertó!!! De repente me vi cogiendo una pizca, juntando las manos y frotando para hacer pequeñas pelotillas. “SI, SI, SI!” -pensé- y empecé a “pelotillear” toda la masa. Al poco rato me di cuenta de que la textura inicial cambiaba al enfriarse y se hacía mas difícil la tarea de hacer bolitas. Te lo digo porque te va a ocurrir lo mismo. La solución fue calentar un poquito más la crepera y esos ñoquis, que ya me estaban quedando con una textura fea, al  “pelotillearlos” encima de la sartén-crepera, así con el calor, volvían a coger una textura con la que se podía trabajar mejor. Y sin más complicación, llené este plato que ves en la foto de ñoquis, corté un tomatito a trocitos y le espolvoreé un poco de levadura nutricional. Plato fácil, barato, económico y que nace por accidente, igual que el titulo de la siguiente canción de mi artista favorito (Bruce Dickinson): “Accident of Birth”. Que lo disfrutes!

 

Autor: David Aguilar

Soy un apasionado del Rock y la alimentación saludable, después de 20 años en una fábrica me enfrente a mis miedos. Tras formarme y sumergirme en la naturopatía, la nutrición y la cocina vegana, pase a convertirme en la voz cantante de Bio'n'Roll!

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